Corazones de Apio

Descripción

Con tallos fuertes y crujientes, nuestros Apios tienen un color verde claro y uniforme y gran sabor. El apio es vegetal compuesto por tallos con hojas en la parte superior y unidas en forma cónica en su base. Los tallos tienen una textura crujiente y un sabor delicado, pero ligeramente salado. Los tallos en el centro se conocen como el corazón y son los más tiernos. El apio es una excelente fuente de vitamina C.

RECOMENDACIONES

El apio debe tener tallos rectos, de color verde y con bordes fijos. Las superficies interiores deben estar limpias y lisas, y las hojas deben ser frescas y de color uniforme, sin señales de marchitamiento. Los Corazones de apio representan la mejor parte del tallo de apio. Están recortados aproximadamente a 22 centímetros de su base y envasados cuidadosamente.

ALMACENAMIENTO

Es posible almacenar el Apio en algún cajón del refrigerador hasta por una semana. Lavarlo antes de cocinarlo. Para evitar su decoloración ó manchas almacenarlo lejos de aquellos vegetales ó frutas que producen etileno. Temperatura óptima de conservación: de 1ºC a 4.4ºC Humedad relativa: 98 a 100% Produce etileno: Es Sensible a la exposición del etileno.

PREPARACIÓN

El apio puede comerse crudo ó cocinarlo. Pueden picarse los tallos y las hojas para agregarlos a sopas ó a salsas. Los tallos pueden comerse como botanas agregando algún dip ó aderezo.

PROPIEDADES NUTRITIVAS

El apio es una de las hortalizas más ligeras que existen en la naturaleza ya que el 95% de su composición es agua, además de contener tan sólo 9 calorías cada 100 gramos, resultando un alimento saludable y refrescante. Es un alimento regulador en todos los niveles, al que recurren los especialistas en dietética para incluirlo en los programas de pérdida de peso. Otra de las propiedades de este alimento es eliminar o regular los niveles de ácido úrico por lo que resultará beneficioso para los enfermos de reuma, gota, diabéticos, o los que padezcan de piedras en el riñón o la vesícula. Sus niveles de vitamina B1, B2 y B6 le otorgan beneficios para la vista, los huesos y el cabello, así como la riqueza en minerales (sobre todo potasio) ayudan a la transmisión y generación del impulso nervioso y la actividad muscular. El consumo frecuente de esta hortaliza proporciona cierta regulación en el aparato circulatorio, rebaja el colesterol, combate la hipertensión y evita la aparición de enfermedades relacionadas con el corazón.